Puedes hablar otro idioma. ¿Pero sigues sonando como tú?
Puedes aprender miles de palabras. Puedes dominar la gramática. Puedes entender películas, leer libros y mantener conversaciones durante horas. Incluso puedes llegar a hablar un idioma extranjero con mucha fluidez. Pero queda una pregunta mucho más difícil: ¿Sigues sonando como tú? Porque aprender otro idioma no consiste únicamente en aprender a decir cosas nuevas. También consiste en aprender a decir tus propias cosas de una manera nueva. Y no siempre es lo mismo. Una frase puede ser perfecta y no tener nada que ver contigo Imaginemos una situación muy sencilla. Alguien te llama por teléfono y empieza a hablarte de forma agresiva. Has aprendido una respuesta perfectamente correcta: No considero apropiado este tono. Cuando esté dispuesto a mantener una conversación constructiva, podremos continuar. No hay ningún problema con la frase. Es educada. Es correcta. Es clara. Pero ahora aparece la verdadera pregunta: ¿Tú hablarías así en tu propio idioma? Tal vez ...